viernes, 12 de noviembre de 2010

Que estilazo!

En esto de las fotos mal escogidas a continuación una que muestra un estilo un tanto "personal" del presidente ZP. ¿Por que hasta corriendo se ve que somos diferentes?


Fuente: www.20minutos.es

miércoles, 20 de octubre de 2010

Bienvenido al mundo real vol.2

Después de tanto tiempo sin escribir nada hoy he decidido que ya os he castigado suficiente y ha llegado la hora de que os haga una visita.

Como mola visitar a tus parientes cuando estas en una película, ¿verdad? Mola mucho más que en la realidad donde va a parar. Tanto si te han invitado como si no, tú coges tu coche y te vas para allá sin dudarlo por que en cuanto llegues habrá un espacio maravilloso para aparcar justo delante del lugar al que vas. No existe la doble fila, no existen los parkings de pago, no hacen falta. Sólo falta un cartel luminoso que anuncie: "Mr. Marshall, este hueco es para usted. Disfrútelo".
Supongo que esto es porque ver al protagonista dar vueltas por el barrio durante media hora para aparcar no le mola al espectador. Por mucho que el barrio luzca bonito y limpio nadie quiere dar vueltas, y mucho menos pagar luego buenas cucas para dejarlo en un parking con olor a pis. Y mira que eso le daría un toque realista a la película que ayudaría al espectador a identificarse con ella. Pero claro, ver a Harrison Ford alterarse por no encontrar aparcamiento y ponerse al borde de un ataque de nervios debe ser una faceta de esas que hace que pierdas fans automáticamente. No interesa.

Quizás para resolver el tema del aparcamiento en nuestra ciudad simplemente haya que recurrir al cine y colocar un par de cámaras y un tío con una claqueta, de este modo si parece que estemos rodando una película puede que misteriosamente aparezcan de golpe multitud de huecos para aparcar justo delante del lugar al que vamos. Debe ser eso que se llama "la magia del cine". Seguro que en unos meses los ayuntamientos se preocuparían por capar las claquetas y por limitar el horario de las cámaras.

Los parientes a visitar en las películas además siempre tienen una casa limpia y ordenada que presentarte, con un delicioso olor a galletas que casualmente estaban horneando en ese mismo momento "por si las moscas". El perro familiar no se te engancha en una pierna a demostrarte su amor y sí, por supuesto que tienen una habitación de invitados por si quieres quedarte a pasar unos días o semanas. Allí el amor y la abundancia rezuman de las paredes y puede recogerse en cubetas de gran capacidad.

¿Donde están esos imprevistos que todos conocemos y que hacen las visitas (propias y ajenas) tan indeseables? ¿Esas sillas que faltan y hay que pedir al vecino? ¿Ese niño pequeño que no quiere comer pescado? Ese abuelo que da la mitad de su comida al perro o al gato al grito de "pobrecitooo...si le gusta". Donde esas copas y platos rotos, ese vino desparramado por el suelo, esa tierra de los zapatos en el sofá y esos comentarios de "pues en mi casa no necesitamos calefacción por que nos da el sol", "pues en mi casa no se oye ni una mosca", "pues en mi casa los vecinos son muy simpáticos"... ¡Ja! por ahí si que no paso...los vecinos son vecinos en todos los bloques y casas y en todos los países del mundo. Los vecinos te molestan con su tos seca y sus gritos desgarradores, con esos tacones que se ponen para caminar de madrugada por que deben tener una pasarela nocturna de moda, con esa puerta que nunca pueden cerrar de manera suave por que ha de ser grande como la de Mordor, con esa canica que cae y rebota mil y una veces y misteriosamente se vuelve a caer 10 minutos después, con las duchas a las 6 de la mañana y con los golpes de martillo de los sábados...Ese martillo que solo trabaja los fines de semana de 7 a 10 de la mañana y luego descansa el resto del día.

No saben en el cine lo que se pierden con vecinos reales, sobretodo el cine de terror.

lunes, 12 de julio de 2010

viernes, 9 de julio de 2010

La bicicletas las carga el demonio.

Hace tiempo que quería escribir sobre una amenaza relativamente nueva que se encuentra en nuestra ciudad, pero hoy que he estado a punto de ser víctima de esta amenaza definitivamente me he decidido a escribir sobre ello.

Esta nueva amenaza va sobre ruedas. Puede ser bastante silenciosa y alcanzarte por sorpresa.

Todos sabemos, y supongo que estamos de acuerdo, en que para llevar una moto, un coche o un avión supersónico has de tener una licencia para ello. Una licencia que (normalmente) acredita que tienes los conocimientos técnicos necesarios para manejar dicho vehículo, así como las aptitudes físicas y mentales adecuadas a tal función. Esto permite que los orangutanes no conduzcan Harley por la calle, que los locos de embudo en la cabeza no conduzcan los autobuses y que ningún zombie maloliente pilote el avión de nuestras vacaciones.
Sin embargo, des de hace un tiempo, se "reparten" por la ciudad de manera indiscriminada vehículos que no precisan de ninguna acreditación para ser conducidos. Me estoy refiriendo a las bicicletas del bicing. Las nuevas máquinas del terror.

Las bicicletas están muy bien, son para el verano dicen, no contaminan el medio ambiente y además da a una ciudad ese toque moderno y socialmente comprometido que queda tan cool en los panfletos de información turística. Sin embargo, e igual que con unas muchas otras cosas, un exceso descontrolado mata de éxito y esto es lo que nos está pasando últimamente. Cualquier personaje de nuestra ciudad que se saque una tarjetita puede coger una de estas bicis y conducirlas por nuestras vías. Sin casco, sin protecciones, y muchas veces sin ningún control sobre las bicis o su propio cuerpo. Se creen que por dar a ese timbre "ring ring" (¡que rabia me da ese riudito!) ya tienen el control absoluto de la situación y si te pasan por encima pueden decir -Ah...yo he tocado el timbre...haberte apartado-.
Las bicicletas igual que cualquier otro vehículo de ruedas se acelera en una pendiente, duele si pasa por encima de alguien y sí...si va por la carretera ha de parar en los semáforos. He visto como muchos ciclistas en prácticas piensan que los semáforos solo son para los coches y pasan los cruces en rojo como si pilotaran un tanque acorazado armado con rayos láser que les otorgase cierta inmunidad.
No se que tipo de control se lleva con este alquiler pero des de luego me parece un tanto laxo. Si un pirado aficionado a carmagedon decide pillar una bici puede ir atropellando viejecitas tranquilamente sin que nadie se lo impida. Y por favor...que le quiten ese timbre años 30 a las bicis, los odio...no olviden que un mono en bicicleta también pedalea y no por ello les damos vía libre.

En la imágen el creador del bicing en el momento en que tubo una ostia del copón la idea de alquilar bicis.

viernes, 2 de julio de 2010

Alcohol de alto voltaje

En el trabajo tengo el gusto de tener a una compañera con orígenes mejicanos, y hablo de orígenes mejicanos de verdad, no de esos de sombreros que venden en las ramblas. En varias ocasiones nos ha comentado algunas costumbres curiosas de su país pero hoy por casualidad me ha explicado una que me ha parecido especialmente interesante y he decidido compartirla aquí con vosotros.
Esta historia comienza con un personaje particular que tenéis que ir visualizando a medida que lo describo. Por lo visto en Méjico hay algunas personas (generalmente hombres adultos) que se pasean por las noches y madrugadas de sus ciudades llevando al cuello, a modo de san Bernardo, una pequeña batería eléctrica con un regulador de potencia y unos cables pelados. Si, con estos detalles ya os podéis imaginar que la descarga eléctrica esta asegurada dentro de pocas líneas.
Lo más bueno del caso es que esos señores "ofrecen" sus servicios a la gente. Si, como lo leéis, venden descargas eléctricas. ¿Y quien quiere que le peguen una descarga por dinero a las tantas de la madrugada? pues por lo visto esto es así por que se dice, se comenta, se rumorea...que una pequeña descarga eléctrica hace pasar, casi de inmediato, los efectos de una borrachera. En resumen, estos hombres dan descargas a la gente que va pedo para que se les pase la turca. Cobrando des de luego por que no son una ONG.
El regulador de la batería controla la potencia de la descarga, por que no todo el mundo es igual de grande ni lleva la misma cantidad de alcohol en las venas. Pero este regulador ha dado lugar a otro tipo de negocio, ya que según me explicó mi compañera los jóvenes que salen de fiesta (y seguramente pedo también) se pican para ver quien soporta la descarga eléctrica más alta. Así pues se dejan la mitad del salario en alcohol y fiesta y la otra mitad en descargas eléctricas.
Yo no os recomiendo probarlo por que no se si el remedio es efectivo, no quiero a nadie churrascado por culpa mía, pero me imagino que cuando estas borracho y te dan una descarga tú mismo te puedes creer que se te ha pasado el efecto etílico: "nonono....si ya no estoy borracho...ni lo estaba antes del chispazo tampoco eh...".
Señal para identificar a los milagrosos "sanadores" del alcohol.

Si alguno de los lectores quiere colaborar hagamos un experimento a pequeña escala, llévense una pila en el bolsillo cuando se vayan de fiesta y metanla en la boca cuando ya estén borrachos (no equivocarse de orificio para meter la pila por favor ya que el experimento perdería la validez), si esto da algún resultado interesante ruego lo comenten en la entrada para saciar nuestra curiosidad.

viernes, 25 de junio de 2010

¡Moc moc!

Desde hacia tiempo quería comenzar una sección sobre las fotos que en ocasiones se cuelgan en algunos diarios. He visto últimamente fotos cursiosas, quizás no las mejor elegidas y pensé que esto podía ser un filón que compartir.

Tras mucho tiempo meditando hoy he decidido, tras ver la foto que hay a continuación, inaugurar la sección de fotos mal elegidas. La primera es esta, la delantera (supuesta) del partido de hoy (España-Chile a las 20'30h). Mi pregunta es, ¿no tenían ninguna foto en la que Torres no se tocara el badajo?¿Es una estrategia encubierta para intimidar con el poderío español?


Fuente: www.marca.com (25/06/2010)

miércoles, 2 de junio de 2010

Spotify no solo sabe a música

He leido, la verdad que no con mucho interés, que la película sexo en New York 2 no ha tenido muy buena crítica. Pero de ahí a lo que aparece en el anuncio de Spotify...creo que es un poco exagerado quizás XD.

Solo les ha faltado sacar los pañuelos blancos y gritar: ¡Fuera, fuera!