lunes, 15 de diciembre de 2008

Cosas que no volverán a repetirse

El orden en el contador del blog esta mañana.


sábado, 13 de diciembre de 2008

Cienes y cienes de posts

Habiendo superado ya los 100 post solo dar las gracias, sobretodo a mi. Pero también a los que havéis comentado y aportado (aunque no seais muchos...todavía). Y también a blogger, por que no, ya que mantienen viva esta chorrada.

Para celebrar este número un problema matemàtico (de los que gustan a mi amigo Sergi).

Tenéis que conseguir el número 100 con los números del 1 al 9 en orden ascendente y sin repetir ninguno. Para ello podeís combinar sumas, restas y multiplicaciones.

Pronto los resultados.

Busca busca.

En el siguiente cuadro se han añadido 10 cosas que no corresponden...¡haver quien es capaz de encontrarlas todas!

Si comentaís vuestros hallazgos no digaís el lugar, de este modo todo el mundo podrà seguir buscando.

la obra, aquí.

viernes, 12 de diciembre de 2008

El miedo de los que asustan

"Y en cuanto a lo de estar asustado,
permítame observar
que los fantasmas tenemos el mismo derecho,
en todos los aspectos, a temer a la luz
igual que los humanos teméis a la oscuridad".


Lewis Carroll
Fantasmagoria, canto I (La cita).

Underground X vol. 2

Misterioso es el hecho de que las escaleras mecánicas del metro estén averiadas cada dos por tres y tarden en ser arregladas. Por el contrario las escaleras mecánicas de el corte inglés siempre permanecen perfectas y en funcionamiento.

¿No será un plan del alcalde para que la gente haga ejercicio?

jueves, 11 de diciembre de 2008

Hello, my name is...

Si sois de esas personas que aborrecen el hecho de que a los animales se les ponga nombre de personas, el siguiente post puede que no sea de vuestro agrado.
Por si llamar a un animal con lo que se supone es un nombre de humano no era suficiente, también se pone nombre de personas a los objetos.
Tras los interruptores SIMON, los aspersores NELSON, y los cogollos LUCAS, se deben esconder fabricantes, creadores o simplemente graciosillos.
En el lavabo de mi lugar de trabajo he descubierto (¡en la misma estancia!), dos objetos nada menos con nombres de personas. Os presento a:


Y mi favorito, por poseer nombre y apellidos:


Cualquier día tanto el toallero como el jabonero se transformaran cual “transformers” para darme una paliza por haber comentado sus nombres.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Leer entre líneas y manchas

Seguro que alguna vez os habéis encontrado con alguna página Web en que se os pide un código de seguridad para verificar el registro. Este código son números y letras dentro de un recuadro que han de ser copiados en otro cuadro inferior de manera correcta para poder seguir adelante.
El problema viene cuando los números o letras vienen un poco difuminados, o con caracteres extraños, o con rayajos, manchas o cualquier cosa que dificulta su visión. En ocasiones se nos pide casi un trabajo de criptografía y tenemos que descifrar, nariz pegada a la pantalla, que cuernos pone en el recuadro para poder seguir adelante.

Señores de Internet en general, no me molesta que pongan un código, pero no lo escondan, la vida ya es suficientemente dura como para que a estas alturas tengamos que aprender a resolver jeroglíficos.